
Siempre hay un nuevo sol
En mi velero
Te invito a navegar conmigo en el mar de la vida para pescar juntos la razón de la existencia a través de estos poemas salidos desde el fondo de mi alma... un tanto intranquila y sedienta de más...
Así va mi alma...
a la deriva unas veces
y se pierde en el horizonte ...
... de mi vida.
Otras veces llevo segura
el timón de mi barco.
Y hacia allá voy... a mi destino
entre aguas
de color azul calmo.
Hoy me siento así:
tranquila y ligera.
Parto de mi puerto
hacia el mundo del ciberespacio
a encontrarme con esos otros
que también
navegan por sus aguas
de un continente a otro
en busca de la palabra
"Amistad".
Marisol


¡Adiós costa llena de equivocadas penas,
Temor, felicidad y miseria, hundíos en el mar!
Ahora libre soy, por fin me siento a salvo.
No hay esperanzas vanas que lleguen hasta aquí.¡Qué paz donde se posa mi mirada!
¡Qué amplitud y qué altura sin fin en derredor!Los astros, las nubes ascienden y descienden
y se reflejan en el plácido océano,
El cielo sobre mí, y debajo el cielo,
¡Mi frágil nave en medio tan pequeña!
Sea lo que Dios quiera, a él se lo he entregado todo.
¡Ven, temporal, no temo ni la muerte ni la vida!
Joseph von Eichendorff (1788-1857)
Poeta y escritor alemán.
Traducción: Alfonsina Janés N.
Cada poema es único. En cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía. Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: Ya lo llevaba dentro.
