viernes, 20 de marzo de 2026

Pariendo un país

Después de leer este libro escribí este poema:

 

 
Mujer habitada al filo del día
camina descalza, ardiente y bravía
en un mundo mágico, denso y vital
donde lo invisible se vuelve real.
 
Lavinia despierta, Itzá la nombra.
Dos almas ardiendo bajo la misma sombra
se funden en fuego, memoria y raíz
rompiendo cadenas y pariendo un país.
 
Una rebelión le crece como flor en el pecho
y no acepta el silencio ni el falso derecho.
Su voz es relámpago, trueno ancestral 
que irrumpe en la noche del orden brutal.
 
Contra el dictador y su ley opresiva
levanta su cuerpo, su historia y su vida.
Es fruto del yugo impuesto al hombre común
y del miedo sembrado que impone el patrón.
 
Mujer insurgente, de pasos encendidos,
derriba estereotipos que han sido tejidos
por manos de hierro, por siglos de error
en una estructura de odio y temor.
 
Una sociedad machista pretende callarla,
mas ella es semilla imposible de ahogarla.
Su lucha es un río feroz y tenaz
que arrastra injusticias hacia una nueva paz.
 
Un pueblo la sigue deseoso de un mejor albor. 
Buscando su libertad su voz se vuelve clamor.
En cada nueva consigna, en cada nuevo latir
se escribe el futuro que desea existir.
 
Y en esa unión, Lavinia e Itzá
son la llama que nunca jamás se extinguirá.
Es promesa de tierra, justicia, verdad  
y resistencia viva por y para su libertad.
 
MARiSOL 
 
 
 
 
 

miércoles, 18 de marzo de 2026

Mirada al cielo


Como una explosión de luz se deja ver
una respuesta evidente que nadie pronuncia
y se hace presente cual vórtice de un torbellino 
que arrastra certezas,
mientras aprendemos, tarde, a pedir ayuda.

Evitar perder se vuelve un rezo constante.
Es como un intenso deseo...
ese deseo que cuando late en la sombra, 
es luz que no vemos, 
mas que anhelamos en secreto.

¡Ay! Entre el triunfo y el fracaso caminamos 
con la frágil calidad de conciencia 
que nos nombra con una voz
que llega de muy lejos 
y nos habla de grandes diferencias 
que nos separan entre unos y otros.

Y aun así dejamos estelas a nuestro paso 
como pactos silenciosos 
mientras caminamos hacia la inmortalidad.
¿O quizá sean sólo ideas equivocadas 
que florecen entre la duda y la desesperanza?

¡Esperar el fin no quiero!
¿Quién marca la ruta en este extravío?
Somos vulnerables, aunque finjamos abrigo.
Súplicas sordas caen al vacío
mientras un punto de quiebre 
nos atraviesa de golpe el alma
y me cuesta entender si es caída o final.

Acaso, ¿no será posible otro camino?
¿Otra forma de nombrar la herida abierta?
¡Ay! La locura tiene matices en toda crisis
y en su caos también algo se despierta:
¡El odio!

¡Cuánto desorden habita en lo humano!
¡Remover cenizas es volver a arder!
Una tristeza infinita nos cubre por dentro
mientras nuestra dignidad 
se resiente sin saber por qué.

Mientras nuestras creencias están a prueba,
desnudos estamos ante el altar 
del caos y del miedo latente.
Y es que cuando el amor ahuyenta al miedo, 
el miedo ahuyenta no sólo al amor,
sino también a la inteligencia, la bondad
y a todo pensamiento vestido 
de belleza y verdad... 
hasta llegar a expulsarnos 
de nuestra propia humanidad.

Mientras un gran temor nos envuelve el alma
y nos tiene atados de pies y manos,
aún así seguimos, tercamente
porque en medio del derrumbe moral
una mano invisible nos ayuda a levantarnos
en este laberinto de preguntas sin respuestas 
porque el hombre que se levanta
y que levanta su mirada al cielo
 es más grande que sus propios miedos.

                   MARiSOL 

lunes, 16 de marzo de 2026

Incertidumbre

Mientras entre la bruma del mañana me pierdo
camino lentamente sobre senderos invisibles.
Y con cada paso que voy dando
un susurro de misterio me avisa
que cada sombra pálidamente gris
es un eco de lo que no deseo ver
por más que yo no quiera.

¡Ay! El futuro se esconde tímidamente
tras cortinas de viento 
que me susurran promesas 
que tiemblan en el tiempo,
mientras mi mente, curiosa y cautelosa,
le hace preguntas al gigantesco silencio
quizá porque él es el ruido más fuerte
de todos los ruidos existentes.

No sé si la luz del día 
se rompa en mil caminos
o tal vez la noche guarde secretos divinos,
y aún así avanzo, 
aunque no sepa exactamente 
lo que mi destino me depare
porque el corazón, el tuyo y el mío,
como buen marinero sabe navegar 
aunque sus velas sean de alquiler.

Incertidumbre, dulce compañera,
¡enséñame a vivir sin la certeza entera!
porque en tu hermoso velo
se esconden juntos 
el miedo y la esperanza
mientras descubro a tu lado
que siempre está danzando el mañana ..
ese lugar donde el ayer y el hoy
se encuentran, se reconocen y se abrazan
para no permitir que caigamos al abismo.

                         MARiSOL

domingo, 15 de marzo de 2026

Paz en el mundo


En un mundo convulso y muy cansado 
de absurdas guerras y muchas heridas, 
la paz se levanta buscando salidas.

Entre sombras de odio y gritos de dolor, 
aún la mayoría de la humanidad
desde el fondo de su alma busca al amor.

Las manos cuando se tienden 
cruzan fronteras, 
rompen silencios, 
derriban barreras, 
haciendo que el mundo no viva 
ni del miedo ni del rencor, 
sino de los pequeños gestos 
que vencen al dolor.

Y aunque el cielo se cubra
de nubes oscuras,
la esperanza persiste, paciente y segura 
como luz que renace después del temblor,
recordando al mundo que aún vive el amor.

Y cuando la historia pregunte algún día
qué hizo la humanidad frente a la agonía,
que diga el viento alegremente:
“Ella supo erradicarla para siempre.”

                         MARiSOL 

viernes, 13 de marzo de 2026

Elevando la conciencia


 
En el silencio donde el ser se mira,
la conciencia comienza a elevarse,
como un amanecer lento
que disuelve las sombras del miedo.

Es un camino sin final, 
un viaje hacia dentro
donde el ego susurra temores
y el corazón responde con amor.

Paso a paso, respiración a respiración,
la mente aprende a observarse
como un lago tranquilo
que refleja el cielo sin juzgarlo.

Y mientras la gratitud abre ventanas invisibles,
la meditación enciende la calma
y el instante presente
se vuelve un hogar infinito.

¡Ay! Cuando la realidad cambia de forma
ya no es la prisión de los sentidos,
sino es un inmenso campo 
donde todo está conectado.

Y en esa quietud profunda
la conciencia recuerda
y nos recuerda a todos
que detrás del miedo
siempre ha vivido la unidad...
aquélla que nos hace ver
que todos venimos
de la misma fuente divina
 

                MARiSOL


miércoles, 11 de marzo de 2026

El cielo en fuego lento


 

Cuando el sol se inclina besando el horizonte...

ese horizonte que está en los ojos y no en la realidad, 

el pulso vibrante de la tierra distante

se vuelve, poco a poco, más suave 

en nuestra cansada memoria.

 

Y mientras el cielo en fuego lento de naranja y carmesí

en voz baja susurra: 

"todo está bien aquí, mas no sé si allá también",

las hojas de los árboles se aquietan en un murmullo leve

mientras el lago canta lo que la tarde escribe

 para no morir de pena.

 

¡Ay! Cuando las sombras de la muerte se alargan

como viejos recuerdos que saben esperar,

el viento decide abruptamente ya no correr,

y, más bien, prefiere caminar despacito

acariciando los campos de batalla con su paso bendito.

 

Y mientras el mundo, por un instante,

deja de luchar, diciéndome:

"aprende del crepúsculo la forma de callar",

entonces, nace la paz, callada y verdadera,

como luz que se queda cuando el día se aleja

porque será con el último brillo dorado del sol,

que mi corazón descansará y respirará mejor. 

 

MARiSOL 

jueves, 13 de noviembre de 2025

Entre instantes y respiros

 

 

Mientras el tiempo pasa entre instantes y respiros

soy la confirmación de mis premoniciones

tal vez porque soy un producto inevitable

de mis propias ideas... 

aquéllas que, por fuerza mayor,

 deben adaptarse a nuevas realidades

quizá porque en la utopía de ayer

la realidad de hoy hizo su nido

mientras en la utopía de mañana 

nuevas realidades esperan despertar

ya sea de golpe o suavemente 

ante los ojos de una inocencia perdida

porque ésta se ha convertido en un artículo de lujo

que pocos se lo pueden permitir tener

entre sus manos 

 

Ay, mientras mi alma respira  

por momentos agitadamente

me doy cuenta que vivir no sólo es respirar

Es más, mucho más: es obrar 

Pongo a prueba mis creencias y valores  morales

porque no quiero 

que cuando llegue el tiempo en que se podría, 

haya pasado sin pena ni gloria,

  el tiempo en que se pudo 

 

Y mientras los días, meses y años 

avanzan inoxerablemente

a través de las experiencias

 y cambios de vida hechos por mí y por ti

durante millones de instantes,

un solo y único respiro nos recuerda

que mientras todos respiramos el mismo aire,

todos valoramos el futuro de nuestros hijos

y todos, absolutamente todos, somos mortales,

nuestro último respiro nos volverá inmortales

para regresarnos a nuestra fuente divina...

allí donde el origen último de la vida,

la sabiduría, la justicia y el poder espiritual

se funden en un eterno abrazo 

entre instantes y respiros 

 

MARiSOL