Entre un cielo azul que suspira calma,
y tulipanes que despiertan la mañana,
camina suave, casi etérea en el alba,
una mujer llamada Primavera.
Sus pasos visten de verde los silencios,
y en su voz florecen preguntas dormidas:
¿cuántos de nosotros sigue siendo invierno?,
¿cuántas semillas guarda aún la vida?
Nos llama sin prisa, con luz en la mirada,
a detener el tiempo en lo sencillo,
a escuchar el latido de lo que brota dentro,
y a florecer, aunque nos duela su brillo.
MARiSOL