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lunes, 7 de noviembre de 2016

Mundo surreal


http://bertan.gipuzkoakultura.net/img/15/grandes/SALMON.jpg


Hay momentos donde me gustaría que mi mundo fuera surreal para despojarlo de toda referencia a lo real. Y mientras dejo fluir la imaginación aunque las ideas sean irracionales, las emociones (muchas veces embusteras y traidoras) buscan la verdad aunque yo no quiera. ¡Ay! y mientras trato de olvidarme de mi realidad, por un momento, me encierro en mí misma... allí donde nadie me ve. Allí donde le doy la bienvenida a mis sueños fuera de todo espacio y tiempo, quizá porque tiene su encanto no sólo recrearse en las imágenes equívocas, sino también ser discordante al interpretarlas de diversas maneras sin que nadie me juzgue.

Sin lugar a dudas, en mi mundo surreal, la magia se hace presente porque me niego a ser siempre racional. Soy paradójica y absurda. ¿Y qué? Si bien en mi mundo real no podré nadar contra corriente, en mi mundo surreal, sí puedo, porque soy como el pez salmón donde migro desde el fondo del océano de mi corazón hasta la parte alta de mi propio río, allí donde mis sueños se desovan en lechos de grava mientras yo nado saltando hacia arriba ... más arriba de todos mis miedos y temores mientras éstos nacen y mueren hasta cerrar lentamente el ciclo de mi propia vida no sólo dentro de mi mundo real, sino también surreal.



Marisol



martes, 9 de diciembre de 2014

El sentido de la vida





La vida fluye como un río que no puedo detener por más que quiera. Él es veloz como la vida misma, esa vida que nos marca el tiempo  de nuestros relojes internos mientras me relaciona con otras personas para darle sentido a mi vida. Quizás debo darle sentido a ésta porque, en el fondo, carece de sentido. ¿O acaso la vida cobra sentido porque aspiramos a no renunciar a nada mientras tratamos de no ahogarnos en ella? No sé. Lo único que sí sé es que ya no le puedo dar marcha atrás a las manecillas de mi reloj, porque la esencia de la vida me obliga ir hacia adelante mientras miro hacia atrás para poderla entender mejor. Y mientras la vida le resulta indiferente a los relojes del tiempo, no lo es para mí. Sigo avanzando, mejor dicho, sigo nadando porque el tiempo igual como el río de la vida nos arrastra, sin pedir permiso, hacia adelante desde que nacemos hasta que dejamos de existir ... allí donde las manecillas de nuestros relojes se detienen queramos o no al borde de esa ribera desconocida donde ellas dejan de funcionar porque no tiene ningún sentido que lo sigan haciendo. Apuro no llevo en llegar a esa ribera. Más bien, apuro tengo en entender el sentido de la vida.

MARiSOL








Imagen sacada de Google+


jueves, 22 de julio de 2010

El mensaje

 
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgo-tYVZ1dwhjmbVJAW3iv-QWHplj-50M-wKFAfeECf735PpDTKWMvT5yFJ2C5URAhNhbPg2METiuJIqx0N6mlWHDcmdN9C2ZbgsGH1KT5PEVSkK-VU1fMFQp4vomv8HQCFfCvfobBCG5Am/s220/original.jpg

Una luz iridiscente se proyecta hacia mí
y fluye como un río por mis venas.
Me dejo llevar. No pongo resistencia. Nazco.
Gano energía en el camino de la vida. 
Renazco una y mil veces.
Estoy aquí -igual que tú- por el mismo motivo.
Antes de atravesar el umbral del olvido
quiero haber amado de verdad.

Marisol

Imagen sacada de