
Con el mismo entusiasmo que yo cometo el error en defenderte,
te dirijo la palabra para hacerte saber, amiga mía,
que yo, sin condiciones a la vista, te quiero
mientras no le cedo el paso ni a falsos rumores
ni a una vulgar felicidad inexistente
ni a una vulgar felicidad inexistente
Y aunque yo haya recién empezado a entenderte
en este aire conspirador que existe entre las dos
en este aire conspirador que existe entre las dos
y nos pillen de sorpresa los retos
(ésos donde el mayor reto es cambiar nosotros mismos)
(ésos donde el mayor reto es cambiar nosotros mismos)
y ni tú tengas razón siempre ni yo tampoco
y yo no esté de acuerdo, del todo, con tus extravangancias
para evitarte que tropieces con éstos en la calle de tu vida,
déjame decirte, querida amiga, que te entiendo mejor que nadie
aunque no tenga ninguna obligación en entenderte
y tú bien sepas que yo me preocupo por ti
con tus extravagancias o sin ellas.
aunque no tenga ninguna obligación en entenderte
y tú bien sepas que yo me preocupo por ti
con tus extravagancias o sin ellas.
MARiSOL
Imagen sacada de Google
Foto de Miguel Reveriego
Foto de Miguel Reveriego